Una limpiadora de 65 años deja de presentarse a su puesto a propósito para que la despidan y cobrar el paro: «Estamos ante una actitud clara de no querer trabajar»

Una limpiadora de 65 años deja de presentarse a su puesto a propósito para que la despidan y cobrar el paro: "Estamos ante una actitud clara de no querer trabajar"

La empresa fue tajante: “Estamos ante una actitud clara de no querer trabajar”. El caso abre un melón que todos evitamos: cuando el cuerpo dice basta y la ley no encaja con la vida real.

El edificio aún huele a lejía cuando su tarjeta deja de fichar. Los pasillos, a esas horas, son de brillo y silencio. María —llamémosla así— ya tenía la muñeca vendada y la espalda como una protesta constante. Dos turnos, escaleras infinitas y un salario que llega justo. A los 65, con la pensión todavía lejos por semanas que no cotizaron, una idea empezó a rondarle la cabeza: ausentarse para que la despidieran. *Hay decisiones que se toman con un nudo en la garganta.* En Recursos Humanos le pusieron nombre: abandono del puesto. En su casa sonó a supervivencia, casi a estrategia desesperada. Nadie vio venir lo que pasó después.

Entre el hartazgo y la letra pequeña del despido

La historia de María no es una anécdota aislada. En los trabajos invisibles, los cuerpos se gastan antes que los calendarios. La limpieza vive de prisas y cubos llenos, con ritmos que se doblan y sueldos que no suben. **No presentarse no es un plan, es un síntoma.** Es el gesto de quien siente que se quedó sin puerta de salida digna. Y cuando falta aire, cualquier resquicio parece puerta.

En los pasillos del sector se cuentan historias parecidas. Gente que aguanta más de lo razonable y, al final, se quiebra. Según el INE, la fuerza laboral envejece y la franja de mayores de 55 crece año tras año. Muchos llegan con cotizaciones irregulares, contratos por horas, lagunas. Una supervisora lo resume en corto: “Las cuentas no salen, ni en el sueldo ni en la salud”. Y en redes, cada cierto tiempo, un caso como este se vuelve tema. No siempre por morbo, también por miedo compartido.

La ley marca un filo claro. Para cobrar el paro hay que estar en “situación legal de desempleo”: que te echen, no que te vayas. Una baja voluntaria cierra la puerta de la prestación. Un despido disciplinario por ausencias injustificadas puede abrirla, si hay carta de despido y cotización suficiente. El matiz que asusta es otro: si hay acuerdo encubierto entre empresa y persona trabajadora para simular un despido y acceder al paro, el SEPE puede considerarlo fraude. Y si no compareces y la empresa lo califica como abandono, puede computar como baja voluntaria. Esa delgada línea lo cambia todo.

Lo que sí puedes hacer si tu cuerpo o tu cabeza dicen basta

Hay caminos más seguros antes de evaporarte del trabajo. Habla con tu médico de cabecera y con prevención de riesgos: una baja médica por lesión o ansiedad protege y respira. Pide por escrito adaptación de puesto o reducción de jornada, si procede. Acude al comité de empresa o a tu sindicato y deja rastro: correos, partes, solicitudes. **El paro no es un atajo, es un derecho con condiciones.** Si la empresa inicia un despido, exige la carta y guarda todo.

Los errores duelen más cuando llegan por impulso. No desaparezcas sin avisar, no firmes una baja voluntaria “para arreglarlo rápido”, no te quedes sin copia de nada. Si hay carta de despido, tienes 20 días hábiles para impugnar, y ese reloj corre a una velocidad cruel. Pide ayuda, también emocional: la angustia laboral se pega al estómago. On a tous déjà vécu ce moment où un jefe te pide “solo un esfuerzo más” y tu cuerpo dice lo contrario. Seamos honestos: nadie hace realmente eso todos los días.

Cuando el ruido sube, una voz experta ayuda a bajar el volumen.

“No presentarse tres días seguidos puede acabar en despido disciplinario y paro, sí, pero también en baja voluntaria camuflada. La clave es la carta y la trazabilidad de lo ocurrido”, explica un abogado laboralista consultado.

  • Comprueba si existe carta de despido con fecha y causa concreta.
  • Calcula tus cotizaciones: mínimo 360 días en los últimos 6 años para prestación contributiva.
  • Anota sanciones previas y responde por escrito a cada comunicación.
  • Evita pactos verbales sobre “despedirte” para cobrar: pueden volverse en tu contra.
  • Si no llegas al paro, valora subsidios y vías específicas para mayores de 52.

Un espejo incómodo para el mercado laboral

Este caso nos pone frente a una pregunta que escuece: ¿qué se espera de una persona que ya no puede más? La respuesta no debería ser desaparecer, pero tampoco fingir que todo sigue igual. En un país que presume de envejecimiento activo, el tramo final de la vida laboral merece más que un limbo entre lesiones y letras pequeñas. Hay margen para negociar, para adaptar, para reconocer el desgaste de quienes sostienen edificios que otros pisan sin mirar al suelo. También para llamar a las cosas por su nombre, sin criminalizar la desesperación ni blanquear atajos peligrosos. **Hablar a tiempo puede ahorrarte un juicio.** Y, de paso, abrir una conversación adulta sobre trabajo, edad y dignidad. Quizá ese sea el verdadero tema que nadie quiere barrer bajo la alfombra.

Punto clave Detalle Interés para el lector
Despido vs. baja voluntaria El paro exige “situación legal de desempleo”. Abandono puede computar como baja voluntaria. Evitar quedarse sin prestación por un gesto mal calculado.
Alternativas antes del adiós Baja médica, adaptación de puesto, reducción de jornada, mediación sindical. Cuidar salud y derechos sin cerrar puertas.
Riesgo de pactos simulados El SEPE puede denegar el paro si detecta fraude o connivencia en el despido. No meterse en problemas legales ni sanciones.

FAQ :

  • ¿Puedo cobrar el paro si me despiden por faltas de asistencia?En general sí, si existe carta de despido y cumples cotización mínima. El SEPE revisa el caso y puede requerir documentación.
  • ¿Qué pasa si dejo de ir y la empresa lo llama “abandono”?Puede contarse como baja voluntaria y te quedas sin paro. Sin carta de despido, el camino se complica.
  • ¿Cuánto necesito cotizado para prestación contributiva?360 días en los últimos 6 años. Con menos, podrías optar a subsidios si cumples requisitos de renta y cargas.
  • ¿Firmo el finiquito o me espero?Puedes firmar “no conforme” y conservar copia. Tienes 20 días hábiles para impugnar despidos ante lo social.
  • ¿Existe ayuda específica para mayores de 52?Sí, el subsidio para mayores de 52 tiene requisitos de cotización y rentas. Conviene asesorarse antes de solicitarlo.

2 comentarios en “Una limpiadora de 65 años deja de presentarse a su puesto a propósito para que la despidan y cobrar el paro: «Estamos ante una actitud clara de no querer trabajar»”

  1. Benoîtobscurité

    À 65 ans, dos en vrac et semaines non cotisées, je comprends la détresse. La loi doit mieux amortir ces trajectoires. Merci pour les explications claires sur “abandono” vs. despido; ça peut éviter de perdre le droit au chômage.

  2. Se faire virer exprès pour toucher le paro, c’est très risqué et parfois illégal. Franchement, passez d’abord par le medecin, PRL et le syndicat. Le paro n’est pas un raccourcie; on ne le repete pas assez.

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