La empresa habló de fraude; el trabajador, de un “automatismo” del sistema. La justicia ha tenido que trazar la línea: cuándo ese clic es legal y cuándo no, en una era en la que el trabajo ya no cabe en una sola oficina.
Era martes a las 7:42. Un responsable de RR. HH. abrió el panel de fichajes y frunció el ceño: alguien figuraba “en activo” desde las 7:30, pero llevaba diez días de baja por incapacidad temporal. El café se quedó frío en la mesa, y el pantallazo salió volando por Slack. En la otra punta del correo, el trabajador juraba que no había tocado el portátil, que el fichaje remoto saltaba solo al encender el router. La pantalla brillaba como un faro en habitación ajena. La tensión subió un grado por minuto. Nadie quería decirlo en alto, aunque todos lo pensaban: ¿es un fraude o una torpeza técnica? Una pregunta corta atravesó el chat. Y dolió.
Fichar estando de baja: el caso que encendió las alarmas
La escena es real en muchas oficinas: un fichaje remoto aparece en el sistema mientras la persona está de baja. No hay pasillos, no hay tornos, solo un clic. La empresa interpreta “actividad laboral”; el empleado habla de costumbre o de error. **Fichar durante una baja no equivale siempre a trabajar.** La justicia lo ha repetido: importa la actividad detrás del registro, no el registro en sí. La línea es fina, porque hay bajas compatibles con ciertos movimientos cotidianos y otras que exigen reposo total.
En un caso reciente, el tribunal valoró algo clave: qué hacía el trabajador cuando “fichaba”. No bastó el pantallazo. Se cruzaron logs de acceso, correos enviados, llamadas atendidas, y hasta la descripción del puesto. Un ejemplo lo deja claro: una baja por depresión puede ser compatible con leer o pasear, pero si durante el fichaje se atienden clientes o se cierran pedidos, la cosa cambia. En cambio, con una lumbalgia severa, cargar PDFs quizá no daña, aunque cargar cajas sí. La justicia miró el contexto, no el mito del clic mágico.
Ahí entra la lógica legal. Estar de baja por incapacidad temporal te aparta de tu actividad habitual mientras te recuperas. Si haces tareas que equivalen a trabajar, puedes incurrir en una transgresión de la buena fe y perder prestaciones. Los jueces suelen preguntar: ¿esa actividad es compatible con la recuperación? ¿Tiene ánimo profesional? ¿Sustituye a tu trabajo o lo imita? **La clave no es el clic, sino la actividad real y su compatibilidad con tu dolencia.** Cuando “fichar” solo activa un software y no hay prestación de servicios, la sanción cojea. Si ese fichaje es la puerta de entrada a tu jornada, la sanción se afianza.
Lo que puedes hacer (y lo que te mete en líos)
Un método práctico para no pisar la línea: documenta. Comunica por escrito a RR. HH. si tu portátil corporativo lanza fichajes automáticos. Pide que desactiven el registro horario mientras dure la baja o que lo limiten. Si necesitas mirar un informe médico en tu email corporativo, deja rastro: explica, fecha, motivo, duración. Y consulta a tu mutua o al médico de cabecera si cierta actividad puede interferir en la recuperación. Que tu reposo no dependa de un rumor técnico.
Errores frecuentes: abrir el correo “solo cinco minutos” y acabar resolviendo incidencias. Responder al jefe por WhatsApp con una solución completa. Acudir a una videollamada “para no molestar a nadie”. Se entiende el impulso, y la lealtad pesa. Seamos honestos: nadie hace eso todos los días. Tu baja no es un premio, es un periodo de salud tutelado por la Seguridad Social. Si trabajas, aunque sea una hora, puedes dar a la empresa y a la mutua un motivo para cuestionar tu situación. Y duele el doble cuando es por buena fe.
Un consejo con peso legal: espera al alta médica para retomar funciones y negocia una reincorporación gradual si lo necesitas. **Comunicar por escrito cada paso te protege.** Como resume una abogada laboralista:
“Fichar no es pecado; lo problemático es trabajar estando de baja y, sobre todo, hacerlo de forma que retrase la recuperación o simule normalidad laboral”.
Aquí va un encuadre para moverte con seguridad:
- Si hay fichaje automático, pide su desactivación temporal.
- Evita responder correos que exijan análisis o decisiones.
- Solicita por escrito confirmación de compatibilidad a tu médico o mutua.
- Si te proponen “echar una mano”, responde con tu parte de baja adjunto.
Un límite que se mueve con la vida
Todos hemos vivido ese momento en que el trabajo se cuela por la rendija de la vida personal. La baja médica complica ese equilibrio, porque convierte en sospechoso cualquier clic. La justicia está marcando un criterio humano: mirar lo que hay detrás de la pantalla. Si fichas desde casa por una rutina técnica, sin prestar servicios ni romper tu proceso de curación, no hay delito laboral. Si fichas para ponerte al día, coordinar, resolver o sacar carga, estás degradando tu propia baja y abriendo la puerta a la sanción. Este límite se mueve con cada historia clínica, con cada puesto, con cada empresa. No es una ciencia exacta, y por eso conviene hablar, escribir y documentar. Lo digital borra distancias, y también borra coartadas. La pregunta ya no es si puedes hacer clic, sino para qué haces clic. Ahí empieza la verdad.
| Punto clave | Detalle | Interés para el lector |
|---|---|---|
| Registro y realidad | El fichaje por sí solo no prueba trabajo | Diferenciar clic técnico de actividad laboral |
| Compatibilidad | La actividad debe ser acorde con la dolencia | Evitar sanciones y pérdidas de prestación |
| Trazabilidad | Comunicar por escrito y pedir desactivaciones | Blindaje práctico ante dudas y auditorías |
FAQ :
- ¿Puedo fichar desde casa si estoy de baja?Legal solo si ese fichaje no implica trabajar ni contraviene tu recuperación. El tribunal mira la actividad real: correos, llamadas, entregas, chats de trabajo.
- ¿Y si el sistema ficha automáticamente al encender el portátil?Pide por escrito la desactivación del registro o un perfil sin cómputo horario. Deja constancia de que no prestas servicios y de que existe ese automatismo.
- ¿Se puede teletrabajar parcialmente estando de baja?En general no. La baja suspende la prestación de servicios. Solo con alta médica o cambios pactados en funciones y con visto bueno sanitario.
- ¿Qué actividades son compatibles con mi baja?Las que no pongan en riesgo la recuperación ni emulen tu trabajo. Pasear, leer o gestiones básicas suelen ser válidas; atender clientes o producir entregables, no.
- ¿Qué riesgo real corro si “ayudo un poco”?Sanción disciplinaria y problemas con la prestación de incapacidad temporal. La empresa puede usar logs, correos y testigos para acreditar actividad laboral.









Interesante que los jueces miren la actividad real y no el “clic”. Aun así, la frontera me parece difusa: ¿leer correos sin responder cuenta? Echo en falta criterios operativos para RR. HH. y sistemas, porqe muchas empresas improvisan y luego castigan al trabajador.
¿No deberían desactivar por defecto el fíchaje automático durante la baja? Evitaría sospechas y guerras de pantallazos.